Para poder cambiar tu vida,
necesitas dedicarle tiempo a
esas metas y ser constante. Si
nos acordamos de la fábula de la
tortuga y la liebre, aprendemos
lo importante que es ser
persistente para lograr nuestros
objetivos, aunque nos demoremos.
Como podemos ver, si nos
dormimos y perdemos el tiempo al
tratar de alcanzar nuestros
sueños, seremos como la liebre
que se sentía muy confiada de si
misma, y no fue como la tortuga
que conocía sus limitaciones y
persistió hasta el final.
La paciencia es clave para cualquier
cambio, porque estamos luchando
contra años de malos hábitos. Esto
no se cambia de hoy para mañana. En
mi último artículo acerca del cambio,
“Treinta minutos para cambiar tu
vida” se trató la importancia de
escoger las metas que quieres lograr
y una estrategia para identificarlas.
Después, era esencial que buscaras
tiempo para hacerlas realidad,
porque sin este paso no dejan de ser
solamente sueños y nada más.
Para poder alcanzar nuestros
sueños y metas, la planificación
y organización es esencial.
Muchas veces lo único que hace
falta es que le dediques un
poquito de tiempo la noche
anterior para preparar lo que
necesitas el próximo día. Por
ejemplo, si una de tus metas es
llegar temprano al trabajo,
pudieras dejar tus llaves,
billetera, ropa y celular ya
listos para el próximo día. Con
esta preparación de solamente
minutos la noche anterior te
puedes ahorrar hasta una hora el
próximo día porque no pierdes
tiempo buscando las llaves o
escogiendo la ropa. Pequeños
pasos como estos son excelentes
para alcanzar nuestras metas,
porque estamos tomando la
iniciativa, pero al mismo tiempo
no nos estamos presionando
demasiado que es algo que puede
llevarnos a la frustración.
Creo que las técnicas que
utilizan los maestros para
planificar sus lecciones son
ideales para aplicar en nuestro
cotidiano y así conseguir las
metas que uno desea. Nosotros
los profesores sabemos que
tenemos ciertos objetivos o
metas que tenemos que cumplir
con los alumnos dependiendo de
la materia y el grado que
estamos dando. Estas son las
metas a largo plazo que queremos
cumplir al final del año
escolar. Antes de llegar a esas
metas grandes, tenemos que
delinear cuáles son los pasos a
seguir (o pequeñas metas) que
nos lleven a esto. Por ejemplo,
si quiero que mis estudiantes
puedan escribir un ensayo,
necesito que ellos sepan cómo
escribir una buena oración
primero y después un párrafo,
etc. Bueno, lo mismo ocurre en
nuestras vidas porque la vida es
una gran escuela compuesta de
muchas lecciones diferentes.
Estas lecciones no se aprenden a
través de un libro o un curso
universitario. Se aprenden con
el diario vivir y el reflexionar
el rumbo que está tomando tu
vida. Si estás dándote golpe
tras golpe, Dios te está
mandando un mensaje, igual que
cuando no pasas una clase pero
con peores consecuencias. Esta
es tu señal que tienes que
cambiar lo que estás haciendo (o
no haciendo) y hacer las cosas
de forma diferente. Por eso, la
reflexión y la oración son de
suma importancia para que haya
un cambio en tu vida y que
alcances esas metas. Después de
todo, ¿cómo puedes aprender si
no sabes lo que necesitas
aprender?
Después que sabes los objetivos
que quieres alcanzar, el triunfo
está en la planificación y la
actuación. Igual que los
estudiantes tienen que dar los
pasos para aprender y los niños
para poder caminar, todos
tenemos que hacer lo mismo para
poder ser triunfadores. Dios nos
guía y nos manda avisos cuando
nos hace falta, pero sólo uno
mismo puede tomar la acción que
hace falta. Para poder ayudarte
en esta tarea, he encontrado un
formulario excelente en el libro
“The Success Principles” de Jack
Canfield. Me gusta este formato
porque el llegar a una meta te
ayuda a conseguir la próxima y
la que viene después, en pasos
consecutivos. Se parece mucho a
un planeamiento de clases que
utilizan los profesores y yo sé
que estos son muy efectivos por
experiencia propia. Así que voy
a propiciarle a mis lectores “el
daily success journal”.(el
diario de éxito diario) para que
le hagan fotocopias y los
ordenen en una carpeta. Tengan
esta carpeta siempre a mano
junto con un calendario de año
para poder confeccionar un tipo
de agenda. La motivación de
mantener esta agenda será el
poder alcanzar tus sueños y
metas. Cuando te desanimes,
piensa en el resultado final. Es
más, en la agenda sugiero que
pongas recortes de revistas y
palabras inspiradoras (como
citas bíblicas) que sean
ilustrativos de lo que tú sueñes
para el futuro. Con estos
recursos y Dios a tu lado, sigue
adelante y lucha por alcanzar
tus metas. Persiste, persiste y
persiste. Cuando te caigas,
levántate de nuevo. Acuérdate de
que la Biblia dice” Con Dios a
tu lado, ¿quién puede contra
ti?”
Canfield, J. The Success
Principles New York:
HarperCollins Publishers, 2005.
|