Pero lo más importante es que
perdonar es un deber. Fíjate que
Jesús no te dice “si sientes o
quieres perdonar, perdona.”
Jesús te dice perdona y serás
perdonado. Ver (Mat 18,23) El
que no perdona no es feliz
porque no es libre. Y sólo el
hombre libre puede avanzar en el
camino de la felicidad.”
(Tomado del ensayo “El perdón”
por Carlos Coello)
Según San Francisco de Asís
lo primeroque hay que hacer
es perdonar a Dios (perdonar
a la vida). ¡Si, no se
asombre! No que Dios haya
echo algo malo, pero si que
lo hemos culpado de
muchísimas cosas. Cuántas
personas que perdieron
familiares en las torres
gemelas de Nueva York
dijeron: “¿Dios, por qué te
lo llevastes?” O aquellas
personas que cuando las
consuelan y les exhortan a
buscar el consuelo de Dios,
preguntan: “¿Y dónde estaba
Dios cuando pasó esto?”
Lo segundo que
hay que perdonar es aquellas
personas que nos han hecho
daño, vivas o muertas.
Todavía hay gente que les
guarda rencor a personas que
ya no están aquí. Para
confirmarlo, solo pronuncia
el nombre de la persona y
verás cómo arde la herida.
Jóvenes, perdonen a sus
padres. Nadie les enseñó a
ser padres. Perdónalos ahora
porque el odio se hereda y
tus hijos no te van a
perdonar mañana.
Lo tercero,
perdónate a ti mismo. Acepta
que fallaste, no eres
perfecto. Basta de darte
golpes en el pecho. Ya pasó.
¿Si Dios te ha perdonado,
por qué tú no te puedes
perdonar? Y aun más
importante, ¿cómo vas a
perdonar a tu prójimo sino
sabes perdonarte a ti mismo?
¿Crees que
puedes perdonar? ¿Hay
alguien que te ha ofendido
recientemente o en el pasado?
Perdona y verás los cambios
en tu vida.
Regla #6 Ríe y
abraza a la vida al igual
que a tu prójimo.
Sonríe constantemente. Ríete
de ti mismo. Regálale una
sonrisa a alguien que la
necesite. Hoy en día todos
necesitamos una sonrisa. La
sonrisa relaja los músculos
de la cara y hasta los del
estómago. Cuando estés
hablando por teléfono con
alguien, sonríe y veras como
la otra persona puede sentir
tu presencia con más fuerzas.
Sonríe cuando te hagan un
mal y verás cómo la ira
queda congelada en el acto.
Comunica tu mensaje con
humor. También abraza a tus
seres queridos. El abrazo
estrecha los lazos
familiares y cancela la
tensión. El abrazo relaja y
en una forma no verbal
expresa cariño y amor a tu
prójimo, esposa, hijo, madre
o amigo. El abrazo enmarca
un deseo en el momento y a
medida que se va alejando
deja una huella en los
protagonistas del mismo (un
te quiero). El abrazo viene
de las entrañas. Una vez
materializado se convierte
en nuevas fuerzas. El abrazo
da calor en tiempo de frío.
Al calor del abrazo nos
encontramos. Al calor del
abrazo nos despedimos. El
abrazo abre y sella
amistades.
El abrazo es como la flor—un
ratito no más pero te deja
el color de la belleza, el
gusto por seguir viviendo.
En el abrazo nos hacemos más
humanos.
Y en los caminos de la
felicidad, el abrazo
confirma la misma, la nutre,
le da aliento, protección, y
extensión.
A continuación unos cuentos
para pintar una sonrisa en
tu rostro y en tu corazón.
El gallego Manolo se
presenta al examen de
ciudadanía y le preguntan: ¿Manolo
diga el nombre de tres
grandes generales de este
país? Eso es muy fácil
hombre. Uno General
Motor, otro...General
Electric y ....por último
General Mills.
El gallego Manolo tiene un
hijo y lo lleva a bautizar.
Entonces el Padre le
pregunta qué nombre de pila
de bautismo le va a poner.
Entonces dice Manolo:
“Hombre póngale Duracell
entonces.”
Fidel le dice a Pepito: Es
verdad que tú eres el de los
cuentos? Pepito responde: No
comandante. El de los
cuentos es usted!
¿Cual es el animal que queda
embarazado después de muerto? El
puerco En vara—asado.
Un amigo le comenta al otro:
Chico, cómo gané premios los
otros días cuando fui a las
Vegas. Lo único malo era que
cada vez que ganaba, siempre
era el mismo premio. El otro
pregunta: y qué era. Una
lata de Coca Cola.
¿Cual es tu nombre? Yo me
llamo Juanitooooo
Meendoozaaa Martiineeez. ¿Tú
eres gago? No chico, el gago
era mi papa. El problema es
que cuando nací el imbécil
del notario me inscribió
así.
¿Cuales son las 3 etapas
tecnológicas del matrimonio?
1. La etapa cassette.
Ella queda en cinta. 2. La
etapa CD. El cede
todo. 3. La etapa DVD
dividí la casa, dividí el
auto, dividí los ahorros.
Regla #7 Sirve y se
caritativo en todo momento.
La madre Teresa de Calcuta
una vez dijo: “el que no
vive para servir no sirve
para vivir.” Obviamente,
estas palabras son fuertes y
verdaderas. ¿Pero es
necesario llegar a una
condena por no servir? Me
parece que no. Mira la
recompensa que tiene el
servir. “Da al Altísimo como
el te ha dado a ti, con
generosidad, de acuerdo a
tus medios. Porque el Señor
sabe pagar y te devolverá
siete veces más.” (Sir.
35:12-13). “Benditos serán
tus graneros y el lugar
donde guardes tus frutos.
Bendito serás en tus
acciones desde el principio
hasta el fin. A los enemigos
que se levanten contra ti,
Yahvé los derribará y pondrá
a tus pies, por un camino
saldrán a tu encuentro y por
siete huirán de ti.” (Det.
28:5-7)
Dando es que se recibe.
Ahora saltemos al nuevo
testamento. “Den y se les
dará; recibirán una medida
bien llena, apretada y
rebosante; porque, con la
medida que ustedes midan,
serán medidos.”(Lc. 6:38)
También, “Hermanos:
Recuerden que el que poco
siembra, cosecha poco, y el
que mucho siembra, cosecha
mucho. Cada cual dé lo que
su corazón le diga y no de
mala gana ni por compromiso,
pues Dios ama al que da con
alegría. Y poderoso es Dios
para colmarlos de toda clase
de favores, a fin de que,
teniendo siempre todo lo
necesario, puedan participar
generosamente en toda obra
buena. Como dice la
Escritura: “Repartió a manos
llenas a los pobres; su
justicia permanece
eternamente”.
Dios, que proporciona
semilla al sembrador y le da
pan para comer, les
proporcionará a ustedes
una cosecha abundante y
multiplicará los frutos de
su justicia.”
(II Corintios 9, 6-10)
Y mira lo que dice también
el libro de Malaquias
“Entreguen, pues, la décima
parte de todo lo que tienen
al tesoro del templo, para
que haya alimentos en mi
casa.
Traten después de probarme,
les propone Yahvé de los
Ejércitos, para
ver si les abro las
compuertas del cielo o si
derramo para ustedes la
lluvia bendita hasta la
última gota.” (Mal. 3:10)
Ojo, esto no quiere decir
que sobornemos al Señor, ni
que estemos comprando
bendiciones, o poniéndolo a
pruebas. Esto quiere decir
que el Señor se complace en
inundar de bendiciones a
aquellos que construyen con
su diezmo su Iglesia,
misiones, dan su tiempo, o
ayudan a sus hijos. ¡Haz la
prueba y verás! Ver apéndice
para una continuación de
esta regla.
Junto a estas reglas puedes
también hacer lo siguiente:
Reza siempre y agradece a
Dios por todas las
bendiciones que te ha dado.
Vuélvete niño. Se solidario.
Disfruta la naturaleza.
Comparte con tus amigos a
través de emails, llamadas
telefónicas en vez de ver
televisión. Lee un buen
libro. Haz ejercicios. Se tu.
No uses máscaras. Expresa
los deseos de tu corazón sin
miedo. Agradece a tus
amigos; eso quema el orgullo
en ti. Reconoce que te
equivocaste, recuerda que
“hasta al mejor mono se le
cae el banano.” Interésate
por las personas,
pregúntales cómo les ha ido,
si hay algo en que la puedes
ayudar y verás cómo las
personas vendrán a ti como
el metal al imán. Reúnete
con personas que te den y no
te quiten. De vez en cuando
no seas tan serio. Haz todo
con amor.
Y tal vez la más importante
para mi. Alaba todos los
días al Señor. Aunque
parezcas un loco como David
lo hizo ante el arca de
Yahvé. No todo el mundo
posee este regalo
carismático porque no se
nace con el. Hay que pedirlo.
El corazón que alaba, ora
dos veces. El corazón que
alaba recibe la unción del
Espíritu Santo y queda sano
de toda depresión, soledad,
miedos, etc. Si no me crees,
toma este reto. Levántate
alabando a Dios y acuesta
alabándolo. Esto produce un
espíritu gozoso y agradecido.
Consíguete un cassette o CD
de alabanzas y verás.
El anhelo a ser feliz es
como un dispositivo divino
que llevamos todos por
dentro, que nos motiva a
buscar lo que podría
completarnos como personas.
Después de todo, cada ser
humano anhela esa felicidad.
Entonces, ¿por qué no te
decides a elegirla?
La respuesta es fácil. Vivir
el si es
difícil. Yo no se lo que tu
harás, pero a mi me gustan
los retos. Dios te bendiga y
te colme de bendiciones,
entre ella la gracia de ser
feliz.
“!Feliz el que teme al Señor!
Sir 34:15
Les dejo
con un pensamiento: “Es una
cosa ver la tierra de paz (inserta
la palabra felicidad) desde
un puente de madera... y
otra trotar el camino que
conduce a ella.” San Agustín.