A continuación compartiré con
ustedes el impacto que tuvo Juan
Pablo II en mi vida. Este
mensaje lo escribí el año pasado
días después que este gran
hombre regreso a la casa del
Padre.
“Como todos saben, el día 2 de
abril de 2005, la Iglesia al
igual que el mundo entero perdió
físicamente a un hombre santo y
a un padre, quien partió de
regreso a la casa celestial del
Padre.
Estuve triste mas hoy me
encuentro feliz y lleno de gozo
(“El Señor ha sido bueno con
nosotros, por eso estamos
alegres”) porque he visto la
mano de Dios sobre todo el mundo
en estos días. También, he visto
como después de su muerte, el
Señor sigue usando a su servidor
de servidores para llamar a todo
cristiano o no cristiano a una
reflexión profunda acerca de su
misión peregrina aquí en la
tierra.
Les tengo que confesar que yo
siempre fui un gran admirador de
este gran hombre, quien puso el
nombre de Dios bien alto.
Siempre me fascino su vida y su
obediencia al Señor en todo
momento. Su carisma me cautivaba
cada vez que veía su imagen ya
fuera por foto o por una
pantalla. Y ahora, aun mas. Sus
palabras, palabras de nuestro
Señor Jesucristo, cortaban a
través de las capaz de
desobediencia, inmadurez etc.
que encerraban mi corazón y me
inspiraban para dar mas de mi.
Hoy su ejemplo me motiva más a
enseñar y predicar las
enseñanzas del evangelio... más
que con palabras con ejemplo.
Me siento profundamente
agradecido al Señor por habernos
dado tan grande tesoro. Y me
siento privilegiado porque nací
en 1979 y su papado comenzó en
1978. Y murió en el mes de mi
cumpleaños. En otras palabras,
viví durante ese periodo de
grandeza. Lo más probable es que
yo soy un fruto de sus oraciones.
Después de todo el Señor escucha
las oraciones del hombre justo y
el siempre rezo por la Iglesia
futura, especialmente por los
jóvenes.
Ahora permítanme subrayarles
algunas de mis reflexiones
durante este momento tan
importante en la historia de la
salvación.
Tal vez como mucho de ustedes me
hice las siguientes preguntas, ¿Que
significa la muerte de este gran
hombre para mí ahora en adelante?
¿Y como joven, cual es su
impacto en mi vida espiritual?
Prácticamente, parte de la
respuesta ya fue dada en líneas
anteriores. Sin embargo, hay aun
más. 1.) Todavía hay muchos
documentos que no he leído,
riquezas espirituales que no he
explorado. En mis próximos años
de vida, espero familiarizarme
con ellos, especialmente
Icclesia de Eucaristia. Espero
adiestrarme lo más posible para
enseñar sus contenidos a
aquellos que no han tenido la
oportunidad de leerlos. 2.)
Espero vivir con ejemplos sus
enseñanzas. Sobre todo, recordar
siempre que nosotros los jóvenes
somos el futuro de la Iglesia y
del mundo, sal y luz. Espero
siempre abogar por la cultura de
la vida y no tener miedo.
Espero siempre dar lo mejor de
mí y vivir de acuerdo a las
reglas del amor como lo hizo
Juan Pablo II, quien se entregó
por completo como ofrenda viva
al Padre. Espero ser puente de
unidad y no de división. Y
también espero mantenerme firme
y obediente a las enseñanzas de
la Iglesia Católica y a sus
sacerdotes. Este fue el secreto
del éxito del papa “pura
Obediencia,” hacer siempre la
voluntad del Padre como dice el
Salmo“Aqui estoy Señor para
hacer tu voluntad.”
Llamado Divino
Jóvenes, les invito a
reflexionar a ustedes también
acerca del impacto de este gran
evento en la historia.
Reacuérdense que han sido
llamados a colaborar en la
fortificación de la Iglesia
Universal. Recuerden que la
obediencia transforma y permite
que la voluntad del Señor se
materialice a través de ti.
Recuerda la misión que nos
dejaron:
1.
Defender la vida
2.
Trabaja en base a la unidad
3.
Predica y enseña el evangelio
4. Tu
eres luz y sal del mundo
5. Tú
eres el futuro de la Iglesia
6. No tengas miedo
“Jóvenes, ustedes son el futuro
de la Iglesia.” ¡Bendita misión
nos dejo, verdad! Bueno,
entonces como diriamos en un
buen lenguaje cubano, “manos a
la obra...para luego es tarde.”