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Se necesitan tres personas para
generar amor en el cielo---
El padre, el hijo, y el espíritu
santo.
El cielo
necesita tres personas para
establecer una relación amorosa con
la tierra
Dios, el hombre y Maria por quien Dios se hizo hombre.
Se necesitan tres para generar amor
en los corazones---
El que ama, el amado, y el amor.
Muchos filósofos se han preguntado
que es el amor. Varias respuestas se
han generado. Ayer muchos pensaban
que el amor era…
Hoy piensan
que el amor es…¿Sin embargo, que es
el amor en verdad? .......
.........Para el mundo griego, la
palabra amor se dividia en tres
formas. Existia el amor erotein, o
erótico. Esta es la parte sexual de
la relación. También existía la
palabra filitein, de donde viene la
palabra filial para definir el amor
entre un padre y un hijo. Y para
expresarse del verdadero amor, ellos
usaban el termino agapen, o sea amor
que da sin esperar nada a cambio.
Pero a medida que la historia fue
llenando sus páginas, llego una
definición más exacta. Esta fue
encabezada por el cristianismo. Y la
encontramos en la primera carta de
San Juan. San Juan nos da a entender
que si de amor vamos hablar, hay que
hablar primero de Dios. En su carta,
Juan nos dice que “El que no ama, no
ha conocido a Dios, pues
Dios es amor.” (1 Juan 4:8)
¡Que exacto verdad! Juan nos revela
la dimensión más importante del
amor. Si queremos conocer el
verdadero amor y por lo tanto
aprender a amar, primero tenemos que
saber quien es Dios porque el
es Amor. Solo
conociéndole verdaderamente es que
podremos amar como ama el.
También tenemos otro esencial y
directo ejemplo. Se encuentra en el
evangelio de San Lucas. “Jesús
empezó a decir:<< “Bajo un hombre de
Jerusalén a Jericó, y cayo en manos
de bandidos que lo despojaron de
todo. Y se fueron después de haberlo
molido a golpes, dejándolo medio
muerto. Por casualidad bajaba ese
camino un sacerdote, quien al verlo
paso por el otro lado de la
carretera y siguió de largo. Lo
mismo hizo un levita que llego a ese
lugar: lo vio, tomo el otro lado del
camino y paso de largo.
Pero llego cerca de el un samaritano
que iba de viaje, lo vio y se
compadecio. Se le acerco, curo sus
heridas con aceite y vino y se las
vendo. Despues lo puso en el mismo
animal que el montaba, lo condujo a
un hotel y se encargo de cuidarlo.
Al dia siguiente, saco doce monedas
y se las dio al hotelero.
Diciéndole: <<Cuídalo, lo que gastes
de mas, yo te lo pagare a mi
vuelta.>>” (Lucas, 10:30-35) Esto es
amor.
El amor es
darse, entregarse uno mismo
olvidándose de si; buscar lo que al
otro le pueda hacer feliz. Cuentan
que una vez una familia de cuatro:
la esposa y el esposo, y dos niños
(uno de 5 y otro de meses) iban por
el bosque cuando estaba nevando en
un trineo. De pronto, una manada de
lobos los comenzó a perseguir. Se
apuraron pero de nada sirvió porque
comenzó una de las ruedas del trineo
a partirse. Viendo la madre que tal
vez solo iban a poder avanzar unos
40 metros mas a no ser que
disminuyeran el peso
para poder desplazarse mejor
y ejercer menos fuerza sobre la
rueda, abrazo a su esposo, le dio un
beso a sus hijos y se lanzo para que
los lobos se la comieran a ella y
así poder salvar su familia.
Esto es amor. Entrega total.
El amor no es amor si no causa
dolor. Mientras más tú amas, mas te
duele. O sea, el hecho de ver sufrir
a alguien, causa sufrimiento. Sino
te duele el sufrimiento ajeno es que
eres indiferente.
El amor es calidad, no cantidad. El
amor es valentía, disponibilidad,
comprensión, apoyo, obediencia,
humildad, libertad, misericordia y
mucho más.
Desafortunadamente, hoy se ha
perdido el gran sentido de esta
profunda palabra, la cual lo mismo
un niño que un filosofo pueden
pronunciar pero solo la entiende el
corazón mas tierno y humilde.
El amor no es dualista. El sexo es.
Solo dos personas se necesitan para
una relación sexual.
Sin embargo, el amor es trino. O
sea, se necesita el amado, el que
ama, y el amor para que funcione una
relación basada en amor.
Este concepto
como que no es popular hoy en día.
Sino que cada día, nuestro mundo
trata de reducir la palabra amor a
puro sexo. “Yo tuve relaciones con
ella porque la amo”. “¿Si nos
amamos, por que no entregarnos?” Se
les olvida que El amor se encuentra
en la voluntad de la persona no en
las hormonas o las glándulas que la
secretan. El sexo es meramente una
de las más importantes expresiones
del amor pero no es el amor. Es una
ventana en un edificio. Los animales
y nosotros usamos el sexo. El sexo
es lo que tenemos en común. Sin
embargo, ellos no tienen voluntad
para amar, nosotros si. Los animales
usan el sexo para reproducirse.
Luego del acto, cada cual sigue su
camino. El acto sexual en el ser
humano es la consumación de su amor,
la cual se hace visible en sus
hijos. Esto es lo que nosotros
tenemos en común con Dios, el amor.
Por eso decimos que cuando el hombre
reduce su existencia a sexo, se
convierte en puro animal.
¿Y que es lo
que lleva al hombre a tal extremo?
Hay dos rezones. Una es la falta del
uso correcto de la razón y la otra
es el egoísmo. Mientras el mundo
avanza, el uso de la razón
retrocede. Nos movemos del plano
pensante al plano imaginativo. ¿Por
que? ¡Es más fácil! Es más fácil
silenciar la voz de la conciencia,
que la voz de la carne. Mas aun
cuando tenemos la gran ayuda de las
revistas, videos, y televisión entre
otros que nos inundan con imágenes
sexuales y provocaciones para darle
rienda suelta a la imaginación, la
cual cuando no sirve a Dios sirve a
Satanás. Estos medios constantemente
nos empujan por el barranco de la
indecencia. En resumen, nos separan
del verdadero amor. Juan Pablo VI
estaba claro cuando le decía a la
juventud que pensara. Aunque después
tuvo que decir: aunque sea en algo
pero piensen. .El
sabia que bajo la luz de la razón
podemos avanzar en el campo del
amor.
La imaginación despoja al ser humano
del verdadero amor.
La segunda razón por la cual el sexo
tiene preferencia sobre el amor en
nuestra sociedad es el egoísmo. Es
sabido que la moral esta por el
piso. La creencia en un Dios
soberano y todopoderoso ha decaído y
sigue reduciéndose día a día. Solo
hubo un resurgimiento de amor y fe
cuando el ataque a las torres en
Nueva York, pero ya murió. Y como el
ser humano substituye cosas por
otras, ha sustituido la moralidad
por su ego. Una vez entronado el
egoísmo en el corazón, la persona
comienza la búsqueda de la
autosatisfacción. Por eso es que se
pierde el hombre en puras pasiones,
mandando a volar a su prójimo y a la
comunidad. Esto es necesariamente lo
opuesto del amor.
(Esta reflexión es propiedad de
Jóvenes Voceros de Cristo y solo
puede ser reproducida
si se especifica el autor y
la fuente que lo contiene) |