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Amar, sin dudas, es una de las
experiencias divinas mas deseada
por todo ser humano. El amor es
como un manantial de agua viva
que riega la esperanza de
nuestra alma, colmándola con
vida, aliento, y propósito. ¿Que
seriamos nosotros sin amor? ¿Roboses,
árboles, o tal vez animales? Mas
sin embargo, Dios nos ha
permitido gozar y vivir ese amor
(Dios es amor 1 Juan 4:8). Y
como se alegra cuando ve a un
chico enamorado. ¡Me puedo
imaginar su rostro! Y mas
contento se pone cuando ve la
carita de un joven suplicando
por una rosa o un príncipe si es
una joven........
.......Dios te entiende (recuerda
que estas bailando en casa del
trompo). Dios es el primer
enamorado. Pero como todo juego,
existen reglas. Por eso, ve
despacio y vívelas. Este regalo
no es un regalo cualquiera, es
un regalo del amor.
Primera etapa
En el camino del amor existen
tres etapas. Enamoramiento,
amistad, y solidificación de las
dos primeras etapas que vendrían
siendo el amor (matrimonio). Y
como el orden de los factores
aquí si altera el producto,
vamos por paso. Entremos en la
primera etapa del amor,
enamorarse (este ensayo solo se
concentrara en la primera etapa).
En esta etapa, todo es color de
rosas. El suspiro toma el lugar
de las palabras. Si están en la
escuela ella le
dice a su amiga: “lo viste”.
Amiga: ¿A quien?
Ella: A Paulito.
(Inhalando, Ha) ¡Si vieras que
guapo esta! Amiga:
¿A quien se parece? Ella:
A Brad Pitt Amiga:
(en silencio, Si Brag por lo
engreído y pitt por lo de pitufo)
O sino el dice:
Ella esta como
Cindy Crawford. Aunque lo de
Cindy sea por “sin dicha”. Estos
son cosas del enamoramiento.
Despues de todo, dicen que el
“amor” es ciego (Martin Valverde).
El enamoramiento también es una
cuestión de ir al cine,
compartir una cena, compartir
gustos juntos (el animal
preferido de el era el gato,
ahora es el canario). A los
adolescentes, les da por lavarse
la boca tres y cuatro veces, se
bañan, se peinan mas de lo
usual, cortan el césped (aquí
los padres casi se caen para
atrás), se perfuman, etc. Las
jovencitas ayudan en los
quehaceres de la casa, se
cambian de ropa de 10-15 veces,
cuidan al hermanito pequeño, lo
pasean, casi que en unas nanas
se convierten para pasar cerca
del muchacho. También, lo hace
el muchacho quien pasa por un
mismo lugar 10 veces. El
teléfono no deja de sonar. No
les basta con haberse visto todo
el día, sino que continúan por
el teléfono o la Internet. En la
escuela se la pasan en las nubes.
Las libretas llevan la evidencia.
Muchos versos, cartas de amor,
corazoncitos en los bordes,
hasta llegan al extremo de “pepito”:
“¡Hay, la quiero mas que a mi
madre!” La cuestión parece seria.
Si los dejas son capaces de
“hacer de las nubes terciopelo”
como dice la canción de Luis
Miguel. Todo esto son síntomas
de un corazón enamorado.
¡Sin duda, es una etapa
divertida si la sabes vivir! Y
no solo divertida sino que
también diferente a como te la
pinta el mundo. Por eso, por
aquello de que “es un regalo de
Dios” y por lo de “ve despacio”,
prepárate para que la vivas como
un caballero o como una dama.
Esto en pocas palabras quiere
decir: vívela no
como te la predica el
mundo.
El mundo y su forma
El mundo solo promueve esta
etapa en el mes de febrero. El
resto del año es una etapa
anticuada. Es una cuestión de
conocedla hoy y acuéstate
hoy mismo. No en balde hay
tantos casos de sida. Otro de
sus consejos es el placer.
Agarra todo hoy que cuando te
canses, cambias como cambias de
ropa (y después se preguntan
porque esos mismos jóvenes
terminan en divorcio). Esta no
es la forma de Dios.
Algo más aceptable
Ve despacio. Recuerda la nueva
versión del cuento de la tortuga
y la liebre. La liebre llega
primero pero la tortuga disfruta
todos los detalles del camino.
No te pases el día con ella. Te
vas aburrir dentro de una
semana. Llámala dos veces al día
y por un corto tiempo. Ambos
tienen otras responsabilidades y
además eso solidifica la
relación. No dejes que el placer
sea inmediato y empalador. Te
vas a desencantar pronto. Esto
conlleva a la separación o sino
a la costumbre=mediocridad.
Controla tus impulsos. Si las
cosas se ponen color amarillo,
hagan lo siguiente: Un suspiro
bien profundo y un paseito para
estirar las piernas. Eviten
lugares que invitan al
descontrol. ¡Espera! Todo llega.
A la manera de Cristo
¡Se pone bueno esto! ¿Por que
crees que existen estas etapas y
su orden? Es simple. Jesus
quiere que seas un caballero o
dama y que te prepares desde
temprano. En el plan de Dios no
existen las “casualidades o los
por gustos”. Dios te regala esta
etapa como preparación para la
última etapa. Es una “etapa de
entrenamiento” o “esposo(a) in
the making”. Así cuando llegues
al matrimonio, tienes los
conocimientos necesarios para
vivir “hasta que la muerte los
separe”.
¡Señor que sabio eres!
Como puedes ver, con Dios la
cosa es simple. Solo tienes que:
<< Tratarla con amor, no como un
objeto. Respetarla. Pregúntate:
“¿no si te ama?” sino “¿la
amo?”. Tienes que comenzar a
ejercitar la comunicación (doble
vía por favor). Portarte como un
caballero. Reconoce los límites.
Conoce a profundidad el
verdadero amor (Dios), porque
sino ¿como la vas amar? Abona
una amistad sólida. Se
romántico, ¿por que no? Claro,
no ancles el barco solamente en
el romanticismo. Ah, y la ultima
entre otras, “poner a Dios como
el centro de la relación”,
recordando que “amaras a tu Dios
sobre todas las cosas” Para
ella, aplica lo mismo.
¿Difícil? ¡No! Es cuestión de
voluntad. ¿Que vas hacer con ese
regalo que Dios te ha dado? Si
optas por cuidarlo, se
convertirá en un rosal. Si lo
tratas como una toalla, tarde o
temprano fracasaras. Por eso, se
feliz. Encausa ese primer paso.
Y recuerda que Dios se alegra
contigo. Dios te entiende. El
también es un romántico
empedernido.
(Algunas de las ideas aquí
presentadas fueron adquiridas de
una enseñanza por Martín
Valverde)
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