
Queridos jovenes:
El grupo de jóvenes Voceros de
Cristo hemos tenido una
experiencia muy especial en el
retiro que se llevó a cabo el
sábado 13 de Septiembre del
2008. En una de las enseñanzas
Mons. Felipe Estévez nos hablaba
acerca de la conversión de San
Pablo y de los tres años que
tuvo que prepararse para luego
dar a conocer al Señor. Este es
el año Paulino, y por lo tanto
“Es muy importante prepararnos y
aprender sobre el mensaje del
Señor para proporcionarle al
hermano necesitado y sediento de
El, palabras de inspiración que
ayuden a acrecentar su fe y aun
mas la nuestra. Debemos ser
discípulos y testigos de Dios.”
El retiro nos ha ayudado a
comprender que para adquirir los
conocimientos necesarios debemos
abrirnos a la gracia del Señor y
dedicarle tiempo a nuestra
preparación con estudios
teológicos de la Sagrada
Escritura para profundizar más
en ella. Monseñor nos aclaró un
punto muy importante y que
debemos de tener cuidado en la
forma en que interpretamos lo
que escuchamos y vemos; por
ejemplo, las películas
religiosas, no siempre suceden
las cosas como las presentan,
por ejemplo: San Pablo ni se
calló del caballo como lo
muestran algunas películas ni se
dedicó a predicar en los días de
su conversión, sino que estuvo 3
años meditando, transformado su
alma, alimentándose de la
Palabra para seguir el camino
de predicación que Dios le
ofreció. Por lo tanto, no hay
por qué sentirse triste si no
cuentas con las cualidades
oratorias necesarias para
glorificar a Dios a los cuatro
vientos, esto poco a poco se te
dará, pero tampoco significa que
mientras adquieras estas
cualidades te quedes de brazos
cruzados. No… porque Dios ya
está hablando a través de ti,
sin que digas nada, lo hace por
medio de tu presencia en las
vidas de los demás, en esa
sonrisa que le regalas a tu
prójimo, en ese sano vivir que
llevas a cabo, en la
participación de esa actividad
que brindará un alivio al menos
afortunado o que le dejará un
recuerdo en el corazón al amigo
con quien compartes en las
reuniones de tu grupo. Tu ya
eres un testigo de Dios!
Que te equivoques un día y
muestres una mala actitud hacia
otro hermano, por ejemplo el
jefe de tu trabajo, tu compañero
de clases, etc. no importa, Dios
te perdona y te da todos los
días la oportunidad para que
remiendes tus faltas y puedas
comenzar de nuevo. Nuestra Vida
es un bello reto que nos acerca
a Dios diariamente. Recuerda que
Dios cree en ti y ve tu
potencial y estará contigo en
las buenas y las malas. El no
espera ninguna recompensa de
nosotros, solo desea nuestra
felicidad.
¿Acaso
ese amor tan grande que nos
brinda no merece que nosotros
pongamos de nuestra parte para
al menos demostrarle al mundo lo
infinitamente bueno que Dios es?
¿No
sería maravilloso que todos se
dieran cuenta de la felicidad
que solo Dios puede darnos?
Por eso querido joven, donde nos
encontremos vivamos nuestra vida
a plenitud! No tengamos miedo de
ser la vos de Cristo y llevarlo
en nuestras vidas para ser los
mejores testigo o discípulo
viviente día tras día del amor
que Dios nos ha regalado.
¡Que Dios nos bendiga siempre!
Grupo Voceros de Cristo
